Brasil, Guyana, Argentina, Surinam y Venezuela están reconfigurando el mapa energético regional. El gran reto será convertir el crecimiento petrolero y gasífero en infraestructura, logística, inversión y desarrollo sostenible.
La geopolítica energética mundial está entrando en una nueva etapa. Las tensiones en Medio Oriente, la vulnerabilidad del Estrecho de Hormuz, la presión sobre los precios internacionales del petróleo y la necesidad de diversificar proveedores han empujado a las grandes economías consumidoras a mirar con mayor atención hacia regiones con capacidad de producción, estabilidad geográfica y acceso directo a rutas marítimas internacionales.
En este nuevo escenario, América Latina aparece como una de las regiones con mayor potencial estratégico. No se trata únicamente de reservas de petróleo y gas. Se trata de ubicación, infraestructura, puertos, logística marítima, capacidad de almacenamiento, potencial de inversión y posibilidad de construir cadenas de valor alrededor de la energía.
El documento base utilizado como insumo plantea que América Latina podría convertirse en una de las grandes beneficiadas de la actual reconfiguración energética internacional, especialmente por el crecimiento de proyectos petroleros y gasísticos en Brasil, Guyana, Argentina, Surinam y Venezuela.
La tesis central es clara: el mundo necesita nuevas fuentes de energía, y América Latina puede ofrecer petróleo, gas, acceso marítimo y una ubicación menos expuesta a los principales conflictos geopolíticos.
La seguridad energética vuelve a dominar la agenda mundial
Durante años, el debate energético internacional estuvo dominado por la transición hacia fuentes renovables. Sin embargo, la realidad demuestra que el petróleo y el gas seguirán siendo componentes esenciales de la economía global durante las próximas décadas.
Las principales economías asiáticas, como China, Japón, Corea del Sur e India, necesitan garantizar energía para sostener su crecimiento industrial, tecnológico y comercial. Una parte significativa de ese suministro ha dependido históricamente del Golfo Pérsico. Esta dependencia representa un riesgo estratégico, porque cualquier interrupción en Medio Oriente afecta precios, inventarios, transporte marítimo, seguros, costos de producción y estabilidad macroeconómica.
Reuters reportó que, en medio de las disrupciones del suministro en Medio Oriente, Sudamérica se ha convertido en un proveedor alternativo de crudo cada vez más relevante. Según ese análisis, Brasil, Guyana y Venezuela han aumentado su peso exportador, mientras que Guyana ha mostrado uno de los crecimientos más acelerados del mercado petrolero reciente.
Esto confirma una tendencia de fondo: la seguridad energética ya no depende solamente de producir más petróleo, sino de diversificar proveedores, reducir cuellos de botella marítimos y construir cadenas logísticas más resilientes.
Estadísticas clave de crecimiento energético por país
El crecimiento energético latinoamericano no es una promesa abstracta. Los datos recientes muestran una expansión concreta en producción, exportaciones, inversiones y proyectos de infraestructura. A continuación, se presentan las estadísticas más relevantes por país.
Brasil: producción récord y liderazgo regional

Brasil es actualmente uno de los grandes motores energéticos de América Latina. Según datos divulgados por la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles de Brasil, la producción brasileña de petróleo y gas alcanzó en febrero de 2026 un récord de 5.304 millones de barriles equivalentes de petróleo por día. Solo la producción de petróleo llegó a 4.061 millones de barriles diarios, con un crecimiento de 16.4% frente a febrero de 2025. La producción de gas natural alcanzó 197.63 millones de metros cúbicos diarios, con un aumento interanual de 24.5%.
Además, en 2025 Brasil produjo un promedio de 3.770 millones de barriles diarios de petróleo, lo que representó un récord histórico y un aumento de 12.3% respecto a 2024.
Estas cifras consolidan a Brasil como el principal productor petrolero de la región y como un actor clave del Atlántico Sur. Para la logística, este crecimiento implica mayor demanda de plataformas offshore, buques de apoyo, terminales marítimas, astilleros, transporte especializado, almacenamiento, servicios de ingeniería, seguridad industrial y tecnología de monitoreo.
Brasil no solo produce más energía; también está desarrollando un ecosistema logístico-industrial alrededor del petróleo offshore.
Guyana: el crecimiento petrolero más acelerado de la región

Guyana representa uno de los casos más impactantes del mercado energético mundial. En pocos años, pasó de ser una economía pequeña y poco visible a convertirse en uno de los nuevos polos petroleros del Atlántico.
Reuters informó que Guyana ya supera los 900,000 barriles diarios de producción petrolera y que su economía se ha cuadruplicado desde el inicio de la producción petrolera en 2019.
Otro análisis de Reuters señala que las exportaciones petroleras de Guyana pasaron de 17 millones de barriles en los primeros meses de 2021 a 137 millones de barriles en el mismo período de 2026, lo que representa un crecimiento cercano al 700%.
Este crecimiento convierte a Guyana en un punto estratégico para la logística energética del Caribe ampliado. Su desarrollo requiere puertos, servicios offshore, almacenamiento, mantenimiento naval, transporte marítimo, capacitación técnica, proveedores industriales, seguridad operacional y gestión ambiental.
Para República Dominicana, Guyana debe observarse como una oportunidad regional. El crecimiento petrolero guyanés puede generar demanda de servicios logísticos, abastecimiento marítimo, soporte técnico y comercio especializado en el Caribe.
Argentina: Vaca Muerta y la expansión del shale oil y shale gas

Argentina tiene en Vaca Muerta uno de los activos energéticos más importantes del hemisferio occidental. Su potencial en shale oil y shale gas puede convertir al país en un gran exportador de energía.
Reuters informó que la producción petrolera argentina podría alcanzar 1 millón de barriles diarios hacia finales de 2026, partiendo de un nivel cercano a 900,000 barriles diarios. También reportó que se estiman inversiones por 130,000 millones de dólares hasta 2031 para desarrollar crudo, gas natural licuado e infraestructura de transporte vinculada a Vaca Muerta.
En el caso de YPF, Reuters reportó que la producción de shale oil creció 39% interanual, alcanzando 205,000 barriles diarios en el primer trimestre de 2026.
Asimismo, Chevron solicitó acogerse al régimen argentino de incentivos para grandes inversiones con un proyecto de 13,800 millones de dólares en Vaca Muerta. YPF también registró un proyecto petrolero de 25,000 millones de dólares bajo el esquema RIGI, con el objetivo de producir 240,000 barriles diarios para exportación hacia 2032.
Estas cifras muestran que Vaca Muerta no es solamente un yacimiento. Es una plataforma de transformación logística. Requiere ductos, plantas de procesamiento, terminales portuarias, transporte de arena, agua, equipos pesados, tecnología, almacenamiento y servicios especializados.
Argentina puede convertirse en un eje energético del Cono Sur si logra sostener inversión, estabilidad jurídica e infraestructura logística competitiva.
Surinam: el próximo productor offshore del Atlántico

Surinam aparece como otro actor emergente del nuevo mapa energético regional. Aunque todavía no tiene la escala productiva de Guyana, sus proyectos offshore apuntan a un crecimiento significativo.
TotalEnergies anunció la decisión final de inversión para el proyecto GranMorgu, en el bloque 58 offshore de Surinam, con una inversión estimada de 10,500 millones de dólares. El proyecto contempla una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga con capacidad para 220,000 barriles diarios, y se espera que el primer petróleo llegue en 2028.
Reuters también reportó que el bloque 52 de Surinam podría avanzar hacia una declaración comercial para petróleo en un plazo de 18 meses, mientras que el desarrollo de gas natural podría abrir oportunidades para soluciones de gas natural licuado flotante con producción objetivo hacia 2030.
Surinam se perfila como un nuevo polo energético offshore en el Atlántico. Para la logística regional, esto significa futuras necesidades de puertos especializados, servicios marítimos, operaciones offshore, almacenamiento, dragado, transporte industrial, inspección, mantenimiento y formación técnica.
Venezuela: recuperación parcial y alto potencial estructural

Venezuela continúa siendo el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su industria ha estado marcada por años de deterioro, sanciones, baja inversión, pérdida de capacidades técnicas y problemas de infraestructura.
A pesar de estas limitaciones, algunos indicadores muestran una recuperación parcial. Reuters informó que las exportaciones petroleras venezolanas aumentaron 14% en abril de 2026, alcanzando 1.23 millones de barriles diarios, el nivel mensual más alto desde 2018.
Datos de CEIC señalan que la producción venezolana de crudo fue de 1.031 millones de barriles diarios en abril de 2026, frente a 985,000 barriles diarios en marzo y 903,000 barriles diarios en febrero, mostrando una recuperación gradual durante el período.
El Center for Strategic and International Studies plantea que, en un escenario moderado con mejores condiciones políticas, legales, fiscales y operativas, Venezuela podría alcanzar aproximadamente 1.5 millones de barriles diarios para 2028.
Sin embargo, el país enfrenta grandes desafíos. Reuters destacó que los inversionistas siguen cautelosos por la debilidad del sistema legal, la infraestructura deteriorada, la falta de independencia judicial, los casos de expropiación no resueltos y los riesgos operativos.
Venezuela representa una oportunidad energética de gran escala, pero también una advertencia institucional. Sin seguridad jurídica, mantenimiento, inversión, talento técnico e infraestructura logística, las reservas por sí solas no garantizan competitividad.
Comparativo estadístico de crecimiento energético regional
| País | Indicador principal | Dato reciente | Impacto logístico |
| Brasil | Producción total de petróleo y gas | 5.304 millones boe/d en febrero 2026 | Mayor demanda de FPSO, puertos, astilleros y servicios offshore |
| Brasil | Crecimiento de producción petrolera | +16.4% interanual en febrero 2026 | Expansión de cadenas de suministro energéticas |
| Guyana | Producción petrolera | Más de 900,000 bpd en 2026 | Demanda de servicios marítimos, almacenamiento y soporte offshore |
| Guyana | Exportaciones petroleras | De 17 millones a 137 millones de barriles entre 2021 y 2026 | Nueva plataforma energética del Caribe ampliado |
| Argentina | Producción petrolera proyectada | 1 millón bpd hacia finales de 2026 | Necesidad de ductos, terminales, GNL y transporte especializado |
| Argentina | Inversión estimada en energía e infraestructura | US$130,000 millones hasta 2031 | Desarrollo de corredores energéticos y exportadores |
| Surinam | Proyecto GranMorgu | US$10,500 millones y 220,000 bpd desde 2028 | Desarrollo offshore, puertos y servicios industriales |
| Venezuela | Exportaciones petroleras | 1.23 millones bpd en abril 2026 | Reactivación parcial de terminales, comercio y almacenamiento |
| Venezuela | Producción potencial | 1.5 millones bpd hacia 2028 en escenario moderado | Necesidad de rehabilitación logística e industrial |
La logística como columna vertebral del crecimiento energético
Las estadísticas muestran una tendencia evidente: América Latina está aumentando su participación en la oferta energética global. Sin embargo, producir más petróleo y gas no es suficiente. La ventaja competitiva dependerá de la capacidad de mover, almacenar, transformar y distribuir esa energía con eficiencia.
El crecimiento de Brasil exige logística offshore avanzada. Guyana necesita construir rápidamente capacidades portuarias y de servicios. Argentina requiere corredores de exportación, ductos y terminales de GNL. Surinam debe preparar su infraestructura antes del inicio productivo. Venezuela necesita rehabilitar una red industrial y logística deteriorada.
En todos los casos, la logística es el factor que conecta el recurso natural con el mercado internacional.
República Dominicana y el Caribe: una oportunidad desde los servicios logísticos

República Dominicana no es un gran productor petrolero, pero sí puede convertirse en una plataforma de servicios logísticos para el Caribe y el Atlántico. Su ubicación estratégica, infraestructura portuaria, zonas francas, conectividad marítima y experiencia comercial le permiten participar en cadenas energéticas regionales.
El crecimiento de Guyana y Surinam, la recuperación potencial de Venezuela y la expansión de Brasil y Argentina pueden generar oportunidades para servicios de almacenamiento, abastecimiento marítimo, mantenimiento, inspección, distribución regional, capacitación técnica, comercio de equipos y soporte a operadores internacionales.
La oportunidad dominicana no está en competir como productor, sino en posicionarse como nodo logístico y comercial dentro de una región energética en expansión.
El gran desafío: convertir recursos en desarrollo
América Latina debe evitar repetir los errores de otros ciclos petroleros. La llamada maldición de los recursos naturales ocurre cuando los países dependen demasiado de sus materias primas y descuidan la educación, la industria, la innovación, la institucionalidad y la diversificación económica.
El petróleo y el gas pueden generar ingresos, pero solo la planificación estratégica puede convertir esos ingresos en desarrollo sostenible.
La región debe usar esta nueva etapa para invertir en infraestructura, talento humano, tecnología, seguridad jurídica, sostenibilidad ambiental, logística moderna y cadenas de valor industrial.
Conclusión
América Latina está entrando en una etapa decisiva de protagonismo energético. Brasil registra récords de producción, Guyana vive una expansión acelerada, Argentina apuesta por Vaca Muerta, Surinam prepara su entrada al mercado offshore y Venezuela intenta recuperar parte de su capacidad petrolera.
Pero el verdadero éxito no dependerá solo de la cantidad de barriles producidos. Dependerá de la calidad de la logística, la infraestructura, las instituciones y la visión estratégica de cada país para transformar los recursos energéticos en desarrollo sostenible.
La energía puede abrir la puerta, pero la logística será la llave para convertir esta oportunidad en competitividad, empleo, inversión y crecimiento regional.
En Tendencia Logística seguiremos analizando los temas que están transformando el comercio, la energía, la cadena de suministro y el desarrollo económico de nuestra región. Te invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales, compartir este artículo y visitar nuestra página web www.tendencialogistica.com, donde encontrarás más contenidos especializados sobre logística, transporte, comercio internacional, energía y competitividad.
Fuentes bibliográficas
- Agência Brasil. (2026). Brazil’s oil and natural gas production hits record high in February. Agência Brasil.
- Center for Strategic and International Studies. (2026). How much more oil from Venezuela—and how soon?
- (2026). South America’s stealthy ascent to key crude oil swing supplier. Reuters.
- (2026). Argentina’s energy exports to reach $50 billion in 2031, YPF says. Reuters.
- (2024). Suriname: TotalEnergies announces final investment decision for GranMorgu. TotalEnergies.
































